Desafíos de la producción artesanal
desde la óptica de la identidad cultural

Por Margarita Miró Ibars
IPANC
www.ipanc.org
Paraguay
El oficio artesanal desde una mirada que valora su aporte integral a hombres y mujeres de cada rincón del mundo, porque recrea la relación del artesano o artesana con la naturaleza, con los otros y otras, con su propia espiritualidad. Todo esto, a veces, velado por el cotidiano
cotidiano proceso de satisfacción de las necesidades
básicas de grupos menos favorecidos.
Resulta crucial disponer de indicadores para la puesta en valor de los oficios artesanales, además de elevarlos a la categoría de artes visuales, cuya función va más allá de lo meramente utilitario. La artesanía no es un producto aislado, está en relación con modos de organización y expresión sociocultural.
No se trata de producciones de personas de escaso nivel intelectual.
No son, como se cree, meros trabajos de pobres.
Para ello se requiere una visión holística, una que amalgame naturaleza, cultura y desarrollo, mostrando la interdependencia de la producción artesanal, con la naturaleza, los sistemas productivos, los conocimientos, la ciencia y la tecnología, así como la funcionalidad, la viabilidad y las oportunidades que ofrece para la empleabilidad juvenil, el
enfoque de género y el fortalecimiento de las identidades culturales.

Conceptos básicos para la valorización de la artesanía
Deben considerarse los siguientes conceptos, como pilares fundamentales:
• El componente natural: la naturaleza, en toda su dimensión, es la que
provee los elementos primarios y las condiciones para la producción artesanal.
• Lo cultural: donde se debe incluir la inteligencia del ser humano, con toda
su capacidad creativa e inventiva.

• Lo científi co y lo tecnológico: los productos artesanales, tanto en lo utilitario como en lo artístico, comprenden conocimientos transmitidos de generación en generación, desarrollados con el fi n de satisfacer necesidades físicas, culturales y espirituales
de los distintos colectivos sociales.
• Lo social que incluye a los distintos estratos sociales, ya sea para su representación, identifi cación, consumo o para el laboreo y la producción.
La artesanía es un factor de cohesión familiar y social, así como de educación
y socialización (el o la artesano/a se forma en paralelo o en forma independiente
a la educación formal).
Implica una diversifi cación de rubros y la participación de dos o más generaciones
en una misma familia.
La necesidad de incorporar la visión del patrimonio natural El patrimonio natural es la base sobre
la cual el ser humano ha construido su identidad, su subsistencia y su evolución, en otras palabras, su cultura.
El valor de la naturaleza como patrimonio lo introduce la UNESCO
en 1972, hecho que ha incidido, lenta pero favorablemente, en la recuperación
de una visión soslayada por ciertos paradigmas - aquella que concibe a la naturaleza como uno de los factores indispensables para el bienestar del ser humano -, haciendo frente, principalmente, a la visión netamente mercantilista e instrumental.
La Cumbre de Río (1992) y luego otros espacios internacionales vinieron a reforzar esta visión de la naturaleza, instando, a través de distintos instrumentos, a países de los diferentes continentes la adopción de políticas consecuentes.
La naturaleza es el elemento condicionante de la cultura, que el ser humano
lo transforma para asegurar su supervivencia. En el caso de América Latina, la explotación de la misma ha servido – y sigue sirviendo - para robustecer,
enriquecer y fortalecer a imperios.
El exterminio de sus recursos naturales incide profundamente en la pérdida de la identidad, acrecentando la polaridad social, unos pocos que tienen todo y una mayoría que nada tiene.
Al darle a la naturaleza el signifi cado de lo patrimonial, se replantea tanto su uso, como el concepto de “desarrollo”.
Es prioritario comprender que se debe conservar la biodiversidad natural, desde un enfoque sistémico, para su aplicabilidad en el desarrollo sustentable integral e integrado (no incluye solo lo verde, sino también lo social, cultural y antropológico) contribuyendo
con el bienestar del ser humano y el equilibrio social.
Por estos motivos es imprescindible la jerarquización de los ofi cios artesanales,
especialmente los relacionados con la identidad, y, utilizando el marco de lo patrimonial, darle el valor agregado de lo cultural.

Puntos clave para una agenda de trabajo
Es estratégica su inserción en el sistema de la agro-biodiversidad, debido al gran deterioro de los recursos naturales. De esa manera, se estarían recuperando los saberes, conocimientos y usos culturales, a la vez contribuyendo a la preservación de la biodiversidad.
La promoción de idiomas autóctonos constituye otro elemento fundamental
para la preservación del patrimonio natural y cultural, que incluye lo inmaterial y lo material, considerando que el mismo participa en la transmisión y recreación entre generaciones. Con el idioma se preservan y transforman los valores, los saberes, la ciencia y las tecnologías de los pueblos.
“No solo de pan vive el hombre”, lo dijo un gran profeta, pero “sin pan no sobrevive el ser humano”, y esta es la realidad de los artesanos y artesanas. Los artesanos y artesanas constituyen uno de los gremios más desprotegidos.
Poseen una psicología individualista, razón por la cual les cuesta asociarse y, en consecuencia, hacer frente a los problemas de acceso a los benefi cios sociales, económicos y colectivos de las últimas décadas.
Pero, asimismo, los otros, los consumidores, entablaron una cultura de explotación directa e indirecta al artesano o artesana, razón por la cual se han perdido y se seguirán perdiendo numerosos ofi cios artesanales, pues al no ser rentable, se ven obligados
a abandonar sus ofi cios y a adquirir otras formas de ingreso para sobrevivir en este mundo capitalista.
La oportunidad que brindan las redes mundiales de comercio justo es estratégica
y representa una puerta de esperanza para el sector artesanal.
Sin embargo, está pendiente el desarrollo de políticas efectivas, traducidas en acciones que promuevan la puesta en valor de la identidad cultural de los pueblos y sus producciones.
Al mismo tiempo, se debe promover a nivel mundial, la toma de consciencia respecto al consumo, de que cuando compramos o consumimos un producto artesanal, incluyendo a la agro producción y la medicina natural, estamos sosteniendo una familia, generando fuentes laborales, contribuyendo a disminuir la migración, la delincuencia, la violencia, a mantener la diversidad cultural y la identidad de los pueblos.
Para todo esto, un periódico digital u otro instrumento de difusión, comprometidos
con el fortalecimiento del Comercio Justo, son de suma importancia•